La aventura de la abadía de Grange
Estilo y técnica
El relato «La aventura de la abadía de Grange» de Arthur Conan Doyle está escrito en el estilo clásico del género detectivesco, característico de las obras de Sherlock Holmes. La estructura del relato es lineal, con un desarrollo claro de la trama desde el planteamiento hasta el desenlace. El lenguaje de la obra es claro y conciso, lo que facilita la rápida comprensión del texto. Doyle utiliza diálogos para revelar los caracteres de los personajes y avanzar en la trama. Un recurso literario importante es el uso del método deductivo, que Holmes aplica para resolver el crimen. El autor también emplea elementos de intriga y giros inesperados en la trama para mantener la atención del lector. La descripción del entorno y los detalles del crimen se realizan con un alto grado de realismo, lo que ayuda a crear una atmósfera de tensión y misterio. El relato se narra en primera persona, lo que permite al lector sumergirse más profundamente en el proceso de investigación y en las vivencias del doctor Watson, quien actúa como narrador.
